Introducción
Las Olimpiadas de Física son competiciones intelectuales de carácter nacional e internacional que se celebran anualmente y en la que participan estudiantes preuniversitarios. Su finalidad es múltiple y variada: constituyen un estímulo para los jóvenes estudiantes así como para sus profesores y para los Centros educativos, ayudan a descubrir vocaciones e incluso posibles “repescas vocacionales” de las que tan necesitada está en la actualidad la Ciencia Física y, colaboran en la mejora de la calidad de la enseñanza a través de la competitividad.
Los estudiantes que participan en las Olimpiadas, como en toda competición deportiva, deben superar unas pruebas, que en este caso consisten en la resolución de problemas teóricos y ejercicios experimentales. Los estudiantes no tienen nada que perder pero sí mucho que ganar si alcanzan los primeros puestos, aunque también aquí lo importante es participar, por ello, en ningún caso dichas pruebas deben considerarse un examen. En este sentido, los problemas que se suelen presentar difieren sustancialmente de los que se plantean en los exámenes ordinarios. Son por lo general originales, están diseñados para que el estudiante razone, investigue, conjeture, compruebe, demuestre y calcule sin menospreciar un adecuado tratamiento de datos numéricos.
Por otra parte, la existencia de ejercicios de carácter experimental contribuye a realzar la importancia de las prácticas de laboratorio, que en los sistemas educativos de algunos países, entre los que se encuentra España, no están suficientemente valoradas.
Breve historia de las Olimpiadas de Física
A la vista del éxito alcanzado por la más veterana Olimpiada Internacional de Matemáticas, creada en 1959, y siguiendo un esquema similar, se creó la International Physics Olympiad (IPhO). Su nacimiento tuvo lugar en Varsovia (Polonia) en 1967 donde se celebró la primera edición. Desde entonces y con pocas excepciones se ha realizado cada año en diversos países y, en la actualidad, su futuro está garantizado puesto que su organización está comprometida al menos hasta el año 2017. En particular, este año 2005, coincidiendo con el Año Mundial de la Física, la XXXVI edición va a tener lugar en Salamanca.
En 1990 el Ministerio de Educación y Ciencia decidió que España iniciase la participación en la XXI IPhO, celebrada en Groningen (Holanda), delegando la organización a la Real Sociedad Española de Física (RSEF). Con el proceso de selección de los estudiantes que en ella participaron se inició la Olimpiada Española de Física, que desde entonces se celebra ininterrumpidamente.
Organización de la Olimpiada de Física en España
En 1990 y como antes se ha mencionado, el Ministerio de Educación y Ciencia encargó a la RSEF la organización de esta competición, con el nombre de Olimpiada Española de Física (OEF). Su organización y las normas que la rigen se recogen en un convenio firmado por ambas partes, y que con posteridad se plasmó en la Orden del 19 de Octubre de 1998 (BOE del 2 de Diciembre de 1998) por la que se regula su organización y funcionamiento.
La Olimpiada Española comienza con la celebración de Olimpiadas en cada Distrito Universitario (Fases Locales). Los tres primeros estudiantes clasificados en cada Fase Local compiten en la Fase Nacional, donde a su vez se selecciona el equipo formado por los cinco primeros que concurren a la IPhO y los cuatro siguientes que lo hacen en otra, menos veterana que la IPhO, la Olimpiada Iberoamericana de Física (OIbF).
La estructura organizativa de cada una de estas Fases es la siguiente:
a) Fases Locales.
En cada una de los Distritos Universitarios españoles se celebra una Fase Local, en la que de forma voluntaria participan estudiantes de 1º y 2º de Bachillerato.
Cada comité local establece sus propias normas de admisión de estudiantes. En cualquier caso son los profesores de Física de Enseñanza Media los encargados de animar a que participen sus alumnos más destacados. Las pruebas son propuestas y calificadas por un Comité presidido por el Coordinador de Física de cada Universidad e integrado por un representante de la RSEF junto con otros profesores de Física de los ámbitos docente (público y privado).
En las últimas ediciones de la OEF la participación global ha sido, en promedio, de unos 2000 estudiantes pertenecientes a unos 600 Centros de Enseñanza Media, públicos y privados.
b) Fase Nacional.
En esta fase compiten los tres estudiantes seleccionados en cada una de las universidades públicas españolas y cada año, a finales del mes de marzo, se celebra en una ciudad diferente. Los cinco primeros clasificados forman el equipo español que posteriormente compite en la Olimpiada Internacional de Física (IPhO) y los cuatro siguientes forman el equipo para la Olimpiada Iberoamericana de Física (OIbF). Las pruebas en esta fase son propuestas y calificadas por un Comisión de la RSEF.
Como Clausura de la Fase Nacional, se celebra un acto de Entrega de Premios. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte entrega premios en metálico a todos los ganadores de las Fases Locales, es decir, a todos los participantes en la Fase Nacional. A continuación, se entregan las Menciones Honoríficas y Medallas de Bronce, Plata y Oro. Los cinco primeros clasificados reciben también un premio en metálico del Ministerio. Además existen premios especiales para la mejor prueba teórica, experimental, etc.
La Olimpiada Iberoamericana de Física
Con el ánimo de promover el desarrollo de la Física en los países iberoamericanos, un grupo de Sociedades de Física integradas en la Federación Latinoamericana de Física (FELASOFI) y posteriormente en la Unión Iberoamericana de Sociedades de Física, entre ellas la RSEF, decidieron crear una competición internacional restringida al ámbito iberoamericano, la llamada Olimpiada Iberoamericana de Física (OIbF) cuya primera edición se celebró en Santafé de Bogotá (Colombia) en 1991.
Dificultades económicas y organizativas impidieron su continuidad hasta que, en 1997, México organizó la II OIbF en Oaxtepec. Desde entonces se ha desarrollado sin interrupción, habiendo sido organizada consecutivamente en Mérida (Venezuela), Alto de Ochomogo (Cartago, Costa Rica), Jaca (España), Sorata (Bolivia), Antigua (Guatemala), La Habana (Cuba) y Salvador de Bahía (Brasil) que ha sido anfitriona de la IX edición, en 2004. Está previsto que en septiembre de 2005 la X tenga lugar en Colonia del sacramento (Uruguay) y la XI en Portugal, posiblemente en Coimbra.
En Colombia participaron doce países, en Jaca fueron quince, y en la última, celebrada en Brasil asistieron todos los países iberoamericanos salvo Honduras, Nicaragua y República Dominicana, países que si han participado en ediciones anteriores.
Por otra parte, en Jaca, sede de la en V edición, se gestionó la creación de un Secretariado Permanente de OIbF. Al año siguiente en Bolivia tuvo lugar su creación y se aprobaron tanto su Reglamento como el Temario que la rige.
A diferencia del pobre papel desempeñado por los estudiantes españoles en la IPhO, es justo destacar los magníficos resultados que alcanzan en la Olimpiada Iberoamericana, aún cuando las condiciones de preparación de ambos equipos de estudiantes participantes sean idénticas. Posiblemente esta gran diferencia puede ser debida al distinto nivel de las pruebas de ambas competiciones. El nivel de exigencia de la IPhO es elevadísimo, casi puede decirse que es una competición para “prematuros” licenciados en Física, sin embargo en la OIbF se trata de premiar a los estudiantes preuniversitarios que demuestren su dominio, su alto dominio, de una Física compatible con su formación y con su edad. Su también alto nivel lo determina el Temario Oficial vigente, que aunque susceptible de mejora, es más cercano a los programas de Física de los planes educativos de prácticamente todos los países, y en particular de los iberoamericanos.